lunes, 13 de junio de 2011

MI PALABRA FAVORITA DEL ESPAÑOL (O CUANDO LA GARDUÑA CRUZA LOS PINARES)



El Instituto Cervantes, en torno a la fiesta del español como gran gallina llueca,
continúa hogaño con la ocurrencia divertida de, votando, encontrar las dilectas palabras de los
hispanohablantes. Se elaborarán relaciones contando los brazos alzados a través de innúmeras fronteras, desde el Mulhacén al lago Titicaca - eufonía y escatología conjugadas-; y como en toda república moderna valdrá igual la opinión de un violinista de Playstation que la de un gasolinero leído. Y se hará una lista.

La obsesión de los listados produce vértigo en los pacientes con esta manía. Se trata de nombrar, de acumular, de formar colección llenando panoplias, de controlar la multiplicidad selvática o de tirarse desde la palanca a la piscina silueteando contorno de tritón clavadista. El resultado será un tesoro o una metida de pata hasta la axila: por obra u omisión (por callarse antes de tiempo o por no saber callarse, vamos). Se ha de decir
-y ahora doy vela a un conocido- que a algunos enfermos les da prurito de perfección y acumulan en sus apartamientos ringleras de diccionarios clasificadores del arte, de la naturaleza y de los parnasos. Jamás, jamás se dan por satisfechos (solo cejan al comerse el papel la habitación) y andan taciturnos como gozquillos sin amo.

Palabra (del lat. parabola). Nos explican las palabras, cualquiera de ellas, los agujeros negros mejor que las ecuaciones o los cuentos. Las hay que por sí encierran cabalmente un novelón ruso o una exasperante égloga de pastores flojos. Como encelofanadas peladillas en bombonera, su coeficiente de resistencia
al viento es inferior al de los bólidos que se miden en Lemans:penetran en el ánimo como los espíritus malignos y se enquistan. Dado que la palabra -cualquier quídam lo sabe- no es nada más que ADN de carcoma entre dos espacios en blanco del papel, se produce como síntoma el horror vacui. Los heridos por las voces empiedran sus diarios con palabras como si fuesen pinturas de maestros que se recogen en los conocidos gabinetes de coleccionista. Tanto acaban pesando en su abigarramiento que se parecen a la infeliz tortuga que el exquisito Des Esseintes mandó recargar con gemas raras.

Cuando el verbo es feliz asoman las lagrimillas; de estremecimiento sentido o de ira, asoman sin duelo corriendo. Como me pasó a mí cuando una pila de años hace un jugador baloncestista de la República Federal Comunista de Yugoslavia, D. Petrovic, explicó su exclusión de una convocatoria del Real Madrid empleando con todas sus sílabas el término "re-tor-ti-jo-nes", con todos los sonidos que traban sílaba en su perfecta tensión. Para llorar... de reconocimiento.


Zurita, zureo, torcaz, chamariz, garduña, matalahúva, celemín, minina, curiana, allozas, tarjar, linde, almez, alcuza, pilistra (1), lezna, carburo, serbal, níspola, cocón, zahareña, pinar...suspiro.


La zeta recorre mi lista convirtiéndose en vuelo elástico en zurita o en torcaz, movimiento de buche en zureo, arrobamiento en chamariz, ternezas en alloza, untuosidad en alcuza, silbido en lezna, y recortada rotundidad en almez; luego se trasmuta en ese o alterna con la erre y en cada caso el acento es inequívoco: redondez, resoplido o espacio y ámbito. Estoy persuadido de que el signo lingüístico no es arbitrario o, al menos, no lo es en el uso: cada fonema, aun cada letra, simboliza lo que significa. Eso es.

Ya la saco de la caja de cerillas, aplico la yema del índice y aparece el punzón hispanísimo con la cabañuela ("ñ"). Garduña...
Me la regaló una persona con mansas manos de cúpula en la que anidé, cuando estaba en el paraíso de las piedras, las hojas y los charcos. La llevé mucho tiempo en la bolchaca, envuelta en pañuelo de tergal, entre escaramujos y una navajilla escolar. No supe entonces ponerle fauces a sus tres sílabas sino hasta mucho más adelante, cuando gañó en la enciclopedia. Esta bestezuela, embutida en manto digno de reyes nórdicos que aparecen en cuentos, es terrible con las criaturas que medraban en el pinar, pero muy blanda cuando deja huellas. Me la he encontrado no hace mucho en la carretera, fugitivo numen que lleva el hálito de lo silvestre al escabel del hombre, hecha un pobre ovillo, mullido y astroso pero siempre regio.
(1) Aspidistra

ACTIVIDADES
1-Elige tu palabra favorita y explica el porqué de tu elección (de tres a cinco líneas). Hay términos que parecen bellos 1) porque significan cosas bellas ("paz" es un sustantivo muy bello porque lo que significa lo es, por ejemplo); otras 2) lo son por su sonoridad ("mirambel", "cascabel", "zozobrar", "susurrante"...); y la elección más personal3) se debe a que para cada cual hay voces (palabras) que están unidas a una experiencia agradable, a una persona querida, a un momento de alegría, a la lectura de un libro en vacaciones...Estas últimas (3) son las que más interesantes me parecen. Puedes aplicar esta distinción cuando expliques el motivo de tu elección.

2- Entra en el enlace que te pongo debajo; ahí tienes una serie de palabras elegidas por personajes famosos, vota la que más te convenza y, cuando lo hagas, incluye un comentario en el que comentes tu voto (tardarán un
tiempo en publicártelo -eso sí, hazlo con corrección-). Si yo compruebo que te lo han publicado, tendrás una nota adicional.







Aquí os dejo unos vídeos que os pueden ayudar a entender el sentido de la fiesta y os pueden orientar en vuestra explicacion de la palabra elegida.









sábado, 21 de mayo de 2011

ASUNTO: ANNE MARIE VANWEMMEL/(CARTA DE AMOR DE PAUL VERHEYEN)




Recibí hace unas semanas un larguísimo correo en mi cuenta privada. Asunto: Anne Marie. Tras un breve preámbulo en el que se indicaban, después de una disculpa
protocolaria por la intromisión, instrucciones acerca del propio mensaje, de su posible utilización y difusión, venía una larga relación de hechos y personas que solo he conocido por la lectura de una novela. Personajes –ahora sé que también han sido personas reales como yo mismo- que viven tanto dentro del libro como fuera de él. Se han respetado las condiciones pedidas. Léase lo que sigue y olvidado quede en la sombra lo que el decoro y las impuestas peticiones disculpan. Poco, de todas formas, se ha hurtado.

“(…) Enfrente de nosotros dos, en la misma mesa donde otros turistas alemanes también bebían y coreaban una canción, una pareja de españoles departía ante sus cervezas recordando, al parecer, sus días vividos en Bélgica. Tomaron fotos y, seguramente, nosotros también fuéramos registrados. El acento del español, resonando en el corazón de Europa, a mí me sonó distinto e inadvertidamente presté atención a sus erres, a sus eses, a sus jotas. Fui lanceado por una palabra y luego por otras muchas. Los españoles se contaban mi propia vida.

Había acudido con mi mujer desde (…) a la capital en tren. Era el día en que en la Grand Place se dibuja el tapiz de flores. Por una vez hay tantos belgas como extranjeros recorriendo el corazón de la vieille Bruxelles. Aprovecharía además para ver alguna de las exposiciones que recordaban que el Congo fue belga hacía cincuenta años. Mi infancia en un museo.

Hace ya tanto…, pero está más viva en mi memoria la relación de sus días que el desayuno de esta misma mañana. Aunque vine a la vida bajo los cielos emborregados que Magritte pintó, realmente fue en el Congo belge donde se me abrieron los ojos de niño. Mi

padre era un funcionario del gobierno que (…) Allí conocí a H. D. . Toda la colonia de europeos sabía de cada una de las personas que la formaban. No es que fuéramos grandes amigos, no lo fuimos; pero sí que nos tuvimos simpatía. Compartimos, junto con otros compañeros de liceo, marchas, excursiones, cacerías y baños en las chocolateadas corrientes del Kala-Nkon…Los compinches variaban en cuanto las familias cambiaban sus planes africanos, lo que sucedía a menudo; muchos volvían a la metrópoli o buscaban otro destino en el corazón de las tinieblas –como usted sabe, también se le aplicó este nombre a las inmensidades selváticas-.

¿Ha oído usted hablar recientemente sobre los universos paralelos? ¿Sí? Pues sabrá que van en moto. Bueno, el que iba en motocicleta era yo. Acabé enfangado de barro naranja y con una fea fractura de tibia y peroné. Me operaron. Cambiaron de golpe las caras, las comidas, los horarios y las aficiones… Me dio por leer un libro tras otro. Así conocí a una joven belga que al otro lado de un endeble biombo se recuperaba de una enfermedad estomacal con que los trópicos dan la bienvenida. Poco hay que decir: me enamoré. Inflamado por la fiebre de las lecturas equinocciales, novelé mi torpe amor de adolescente. Ambienté mi primera novela en la exuberancia que nos rodeó, en las personas conocidas de la colonia y en la magia, que es lo que más nos confundió como intrusos que éramos (a pesar de las burlas que entre nosotros corrían sobre hechiceros y sus repulsivos remedios). Tal fue el cambio que supuso la estancia en el hospital que dejé de frecuentar lugares, personas y costumbres que hasta el momento ocuparon mi vida. Otra paralela empezó.

Al cabo de poco tiempo regresamos a Bélgica; allí, entre los barracones coloniales, dejé muchas cosas, como los tres capítulos de esa primera novela que entonces no pude terminar. Quedó seguramente traspapelada en una caja de cartón, desechada por mi madre al disponer el viaje de retorno.

Cuando oí, hace apenas unos meses, pronunciar por un español, dentro de una conversación sobre libros recomendados para estudiantes jóvenes el nombre de Paul Verheyen y la historia del cementerio con la aparición de una joven muerta, apresté los oídos y no pude prestar atención a nada más. La pareja salió de À la Mort Subite, e hicimos nosotros dos lo mismo. Galeries Saint Hubert, Grand Place, Rue de l’infante Isabelle… Allí se nos perdieron finalmente. Cuando pude a alcanzarlos, no me decidí. Les quise gritar desde lejos que se pararan, que yo era PAUL VERHEYEN…

Yo mismo soy un usurpador también y robo historias. Sin embargo nunca le he quitado a otro hombre sus palabras. Me dedico a la escritura y tengo publicadas bajo pseudónimo varias obras con mis obsesiones de África. Es curioso, aquí no han gozado del éxito que ahí, en España, tienen. España. Es por mi mujer; por ella he viajado mucho a su país en el que paso largas temporadas al sol y firmo contratos para mis libros.

No le he escrito, perdóneme otra vez, por la vanidad de la dudosa fama que pueda dar la autoría de una sola novela; no. Es por ella, mi mujer. Leyó el final de “El brujo…” y si bien le hizo gracia alguna alusión a la naturaleza de nuestro amor, no quiero que ya después de más de cuarenta años –y más ahora que soy yo quien camina cogido de su brazo- tenga la semilla de la lacerante inquietud. Poco puedo hacer para que la historia se enderece y sea concorde con la verdad de aquellos días en los que nos conocimos. Fueron aquellas palabras del libro, ni escritas por mí, ni inspiradas tampoco por confidencias a

aquel lejano camarada H. D. : “Sentía un profundo cariño por mi esposa, aunque quizá no tan intenso como había anhelado. Notaba un extraño vacío afectivo, similar al que experimentaba antes del cambio…” (pág 215).

Mi mujer, Anne Marie – sí, es ella- está aquí, a mi lado, respirando el perfume de una novela antigua. Y este correo –tómase por una pueril carta de amor- no es una vindicación ni un reproche. (…) Quizá esto mismo se lo pueda relatar a sus alumnos cara a cara, allí, en su liceo de España, como sé que otros escritores suelen también hacer (…)”

Después de leído muchas veces el correo de Paul Verheyen aún no ha desaparecido el pasmo que me tomó cuando leí escrito su nombre. Y más cuando el Sr. Heinz Delam estuvo entre nosotros el otro día, tan amable, tan afable, tan dispuesto a la glosa

de una vida ¿fingida? Algunos datos que no se han incluido siguiendo la voluntad de Paul pudieran explicar la casualidad (?) de la visita de Delam y la recepción de las explicaciones de su antiguo colega en el Congo de finales de los cincuenta del siglo pasado. Muchas veces me he dicho desde hace unos días si no me habré convertido yo también en personaje de novela escrito por VERHEYEN/DELAM, cualquiera que sea la naturaleza real de estos. ¿Leeremos en el futuro una nueva novela de DELAM con una vuelta de tuerca a su Brujo leopardo? ¿Saldremos nosotros en ella como espectadores secundarios?

ACTIVIDADES

1 Redacta un breve resumen (diez líneas) con el contenido de todo el texto anterior (ha de ser en tercera persona, emplea tus propias palabras y cambia, si lo crees oportuno el orden de los hechos e ideas que aparecen).

2 Vas a ser un escritor de novelas, y vas a redactar la primera página de tu próxima obra: imagina cuál

es la continuación de la novela El brujo leopardo (se trata de que pienses cómo encamina Paul Verheyen su nueva vida con Anne Marie). Puedes escribir en primera persona. Unas quince líneas.

3 ¿Sabrías decir en qué obra famosísima se piensa que fue un escritor quien redactó el primer acto y que fue otro distinto el que la continuó?

4 En el Quijote también se cuenta cómo unos personajes se encuentran de alguna manera unos manuscritos que narran la historia de la propia vida de estos. El resultado de las obras donde ocurre esto es que los límites entre fantasía o literatura y realidad de anulan. ¿Podrías contar tú el asunto de los manuscritos del Quijote?

TE ESPERA NOTA EXTRA

miércoles, 20 de abril de 2011

FINAL DE LA COPA DEL REY: F.C. BARCELONA-REAL MADRID (O CUANDO CANDY CANDY BEBE MOU CINCO ESTRELLAS)

Si los ángeles no fueran tan bellos, nadie ayudara a las tercas y comprometidas viejecitas sin andador a cruzar las tan rodadas zonas peatonales. Los griegos de antes concedían el máximo valor en los discursos apodícticos a las formas físicas dentro del canon. La belleza era la verdad,y si una mocita era asaltada por un baboso de la polis, bastaba con mostrar sus gracias al juicio para ganar pleito.

El cristianismo ha jugado con esta baraja (no hay angelitos negros, ni híspidos crucificados, ni vírgenes camíticas); dándole patadas al catón cambió con el tiempo la polaridad. Y de resultas del buenismo, propuso que para sacar billete al paraíso vacacional (criaturas alígeras de los nueve coros servirán a ritmo de marfileñas harpas los mojitos y las Cocacolas zero) había que contar con un perfil hagiográfico. Así es, y llegamos al caso que nos preocupa, como la belleza se juzga a través de las palabras/obras en angelitos como Mourinho y Guardiola, y no al revés. En ellos la harmonía de la forma se ve a través de los argumentos.

De modo que el canterano masovero –calvorota, barbado, melindroso- resulta un dandi; por contra, el portugués –rasurado, canoso venerable, y calculadamente peinado al descuido- es un feo ojeroso. Este pareciera un villano flotante –al modo de la pintura ingenua- con guardapolvo largo y oscuro de solapas enhiestas y un mirar de soslayo tras engreñada cortina. Aquel, el de la hucha (“guardiola“ no significa otra cosa), una niña con gorrito de francesita sesentera que levantara polvaredas de flores rotatorias y parasoles chinos entre vaharadas de perfume.(1)

No me resulta reprobable en la mayor parte de las ocasiones – en alguna, alguna, sí- Mourinho. Se ha adueñado de su papel de condottiero que escenifica en cada oportunidad con bronca displicencia (es ridículo que los periodistas se amosquen con sus actuaciones, como si no reconocieran la impostura y les faltara oficio… -lo ves venir y lo esperarás; sin problemas-). En cambio, su antagonista viste la túnica de la modestia -siempre lo mismo-, se confiesa y habla de “usted” con deje sereno, admonitorio. Claro, que luego los resultados brillantes lo desmienten y cupiera concluir que tanta prudencia es farsa. ¿Mentirá cuando gana y dirá verdad cuando pierde? Es el caso que lleva ya añitos triunfando…Charada.

Disculpa se pedirá por análisis tan elemental y somero, que más que análisis futilidad es; vale. No se hablara aquí de némesis recíproca sino de santo y de peana, de hambre y de ganas de comer. Guardiola y Mou se convienen pues de consuno actúan; levantan sendos alcázares donde sus tropas irregulares alardean, se agasajan de sólidos y líquidos, y caen en el sueño de los laureles.

Aún recuerdo la última vez que Madrid y Barcelona contendieron por copa de Su Majestad en Valencia. El campo fue la Estación del Norte; los ultrasur esperaron a los barcelonistas que llegaron en trenes inmediatamente posteriores. Quiso la casualidad que hubiera obras en el exterior de la estación. Parapetados entre cascotes, desalmados (un mote demasiado poético, ya lo sé) desalmados hubo, digo, que lanzaron bólidos enmerengados de más de medio quilo. Se sucedieron las razzias por las tiendas y cafeterías del mismo edificio patrimonial; abuelas, nietos, señores con bigote fueron atropellados todos, entre carreras, con cadenazos, bastonadas y patadones. Por la noche el otrora famoso locutor José María García recibió la crónica de sus reporteros enviados a la ciudad del Turia (sic):”Nada que reseñar, José María; no ha habido percances y las dos aficiones han dado una lección de civismo”.

Bueno, lo que se ha piropeado sobre Guardiola, bien podría haberse rajado de Mourinho, y viceversa; pues un mismo Jano Bifronte son, por separado o tenidos como engendro siamés.


(1) Resultará imprescindible que el amable lector cierre los ojos y concite las apropiadas imágenes en MANGA-VISIÓN.


ACTIVIDADES

Llegado he al punto de inicio: ¿A qué hora es el partido del miércoles? Antonio ha dicho que a las diez, pues será a esa hora... porque "siempre tiene razón"-intervino graciosamente un alegre alumno de bachillerato. Y esta mañana a primera hora: ¿Vas a ver el partido? ¿Que no lo sabes? No nos lo creemos -coreaban varios analistas sintácticos de un cuarto. La verdad es que me interesa el balompié, casi más lo que va antes y después del propio partido; aunque lo de después suceda incluso semanas más tarde, cuando se han acabado ya las vacaciones y otros partidos entre los dos grandes se hayan disputado y se pidan deberes a alumnos diligentes como, quizá, tú.

¿A quién prefieres?, ¿al señor Mourinho o al señor Guardiola? ¿Quién crees que desempeña mejor su cargo de entrenador? ¿están los dos haciendo respectivamente los papeles de polis malos y buenos? Expresa tu opinión
en un texto de quince líneas, con tres párrafos; en el primero, que se vea claramente cuál es tu opinión; en el segundo, das razones; y en el tercero, conclúyelo dando otra vez tu opinión (esta no tiene que estar expresada necesariamente con las mismas palabras que en el párrafo uno).

Me pregunto quién recibirá más apoyo, Mourinho o Guardiola. Depende de vosotros. Os diré en clase el resultado.

OBSERVACIÓN: Os dejo dos vídeos, que ilustran lo dicho arriba sobre ambos entrenadores, para ayudaros a formar vuestra opinión, si es que no la teníais. Podéis enviarme el texto, corregido y sin faltas, al correo electrónico o enseñármelo en clase.




lunes, 4 de abril de 2011

LOS AMOS DEL MUNDO: ¿QUÉ HACEMOS CON LA SOPA?



La educación, padres

La mala educación de los niños y de los adolescentes en el seno familiar es una de las causas de más relevancia del altísimo porcentaje de la delincuencia juvenil. Una buena educación ha de inculcar los límites en los caprichos de los más pequeños de la familia y debe transmitir los valores de esfuerzo y sacrificio para alcanzar bienes y saberes.
El afamado juez de menores de Granada, Emilio Calatayud, conocido por sus sentencias educativas y orientadoras, ha publicado un libro, Reflexiones de un juez de menores (ediciones Dauro, 2007), en el que inserta un «decálogo para formar un delincuente». Es muy interesante, porque mueve a la reflexión y proporciona luces para el camino de la vida. Dice así:

1. Comience desde la infancia dando a su hijo todo lo que pida. Así crecerá convencido de que el mundo entero le pertenece.
2. No se preocupe por su educación ética o espiritual. Espere a a que alcance la mayoría de edad para que pueda decidir libremente.
3. Cuando diga palabrotas, ríaselas. Esto lo animará a hacer cosas más graciosas.
4. No le regañe ni le diga que está mal algo de lo que hace. Podría crearle complejos de culpabilidad.
5. Recoja todo lo que él deja tirado: libros, zapatos, ropa, juguetes. Así se acostumbrará a cargar-la responsabilidad sobre los demás.
6. Déjele leer todo lo que caiga en sus manos. Cuide de que sus platos, cubiertos y vasos están esterilizados, pero no de que su mente se llene de basura.
7. Riña a menudo con su cónyuge en presencia del niño, así a él no le dolerá demasiado el día en que la familia, quizá por su propia conducta, quede destrozada para siempre.
8. Dele todo el dinero que quiera gastar. No vaya a sospechar que para disponer del mismo es necesario es necesario trabajar.
9. Satisfaga todos sus deseos, apetitos, comodidades y placeres. El sacrificio y la austeridad podrían producirle frustraciones.
10. Póngase de su parte en cualquier conflicto que tenga con sus profesores y vecinos. Piense que todos ellos tienen prejuicios contra su hijo y que de verdad quieren fastidiarlo.

Educar consiste en llevar por un camino determinado de la vida a alguien. El mayor que conduce a su hijo debe tener valores asumidos y dar ejemplo con su actitud. Si unos padres creen que ellos ya pasaron demasiadas penurias y deciden, aunque sea tácitamente, que deben proporcionar a su hijo todo lo que pida y que han de permitir que haga todo lo que se le antoje, puesto que ellos fueron privados de libertad y educados dictatorialmente, no arrendamos las ganancias de los efectos de una mala educación. Con una mala educación de los hijos sólo se consigue hacer realidad el efecto bumerán.

(Revista digital Ars Creatio, marzo de 2009)

ACTIVIDADES
Si pongo este texto, de tanta difusión en los últimos tiempos en forma de correo electrónico que se reenvía a las amistades de la red, es porque es sencillo de entender, es breve y es bueno. Y quiero que des tu opinión por escrito a cerca de las ideas que se exponen en los diez puntos numerados de arriba. ¿Qué opinas sobre el tema?(Di si todo es verdad, si tienes alguna objeción, si toda la culpa es de los padres o si la tienen los hijos...). Si eres alumno de 2º de bachillerato, practica con este texto la valoración y la opinión. Te espera una nota adicional. Demuestra que tú no eres "el amo del mundo".

CONSEJOS:
-Utiliza frases breves (de no más de quince palabras).
-Redacta tres párrafos; en el primero, da tu opinión e introduce el tema sobre el que vas a hablar; en los siguientes, da argumentos y expón tus ideas (puedes utilizar ejemplos, noticias...);y en el último repite tu opinión a modo de conclusión.
-SOLO SI ESTÁS EN 2º DE BACHILLERATO: divide tu texto en tres apartados y deja claro en cada momento cuál estás redactando (ya sabes que en la PAU se pide que tu valoración tenga tres puntos: valoración de las ideas del autor, opinión propia y relación con sucesos de actualidad y fenómenos culturales...).

NO VEAS ESTE VÍDEO EN SU TOTALIDAD A NO SER QUE TE GUSTE LA SOPA O SEAS TU PADRE

viernes, 18 de marzo de 2011

NOTICIAS DE JAPONESISMO: EL ORDEN TRADICIONAL O LOS SEÑORES DEL ACERO Y SU FÁBULA RADIOACTIVA

Si verdad fuese que un dragón volador pudiera apagar el infierno con un esputo, a la hora en que se lea este billete del limbo -del digital, entiéndase-hecatombe no habrá sido, ni apocalipsis. Ojalá. Se trataba de eso -nos ha sido dicho-, de que ingenio mecánico -¡oh, Clavileño!- excrete una gota sobre un ovo herpético, calambrético y demonial. De culebra huevo en estiércol logrado. Royera del aire aun las asaduras.


En tanto se refrigeran o no los ganglios en torre de la central nuclear de Fukushima con aguadores en helicóptero, se ha visto a los japos reaccionar con temple.Han bajado al súper con mascarillas, en perfecto orden cerrado. Nada de hipidos, resoplidos, ayes, llantos o vahídos. Nos pasma su sobriedad emotiva mientras nos imaginamos a los mendas -o sea, a nosotros mismos- en situación pareja; y el contraste aumenta al infinito, mediando incluso hilaridad, la parquedad rayana en lo mostrenco de los orientales. ¡Cuántas tarascadas, bocinazos, arrebañamientos, galletas-cocas y tirones de pelo no habría en el Mercadona!

Han domeñado la tierra, y de su parcela sacaron docenas de islas donde las estaciones del año tienen matices edénicos. Han domeñado los árboles de su
jardín, y del sicomoro o del ciprés el bonsai sacaron, escala 1/25 de los bosques de las dríadas. Sometieron las alturas al bajar las grullas del cielo para que campeen en sus kimonos y medren con las bestezuelas del espejeante arrozal. Han impuesto el orden a las aguas, y de las pozas de fango modelaron la carpa koi de undosas aletas que pueden entretener la soledad infinita de un Shogun. E, incluso, imponen orden al acero, al que taracean, laminan y conforman a maravilla creando, quizás, las armas más finas que un artesano lograra del fuego (búsquense en los armeros -en Venecia se verá uno de los más provistos- las hojas tenaces, sus tsubas, los trenzados de seda de los pomos y el galuchat de las vainas).


Aunque perecieron estos hombres medievales con corazón tan permeable a las voces matizadas de las estaciones. Y el caquilero los hirió con sus redondos y sequizos frutos al oreo, y los cegó el cerezo con su labor de nieve perfumada, y los asombró el volcán con su paciencia, y el zorro arrebolado con su fulgor de invierno, y la salamandra gigante con sus rosarios de estrellas en el agua del riachuelo, y los aquietaron los oleajes con sus morbideces
blancas ...Ycaligrafiaban lo que cada camino le increpa al ábrego, el susurro maldiciente de la tempestad queda y la pudibundez del nevazo. Y, a la vez, aprendían y pintaban con la línea del crisantemo, y todo lo hicieron tallo. Sus dibujos eran esencias, sin los lazos de la perspectiva, al modo escolar de los europeos primitivos que enjoyaban las campesinas iglesias.


La línea curva de Japón, katana dispersa entre los caballos del mar de oriente, tocó como convólvulo sensitivo la quimera del artista en la brumosa Europa. Franceses, ingleses o belgas apretaron la mano medieval que los llevó a una
espiritualidad escondida en los siglos oscuros. Pudieron contemplar la "Vista del Monte Fuji desde la concavidad de la ola en mar abierto delante de kanagawa" (1831) de Hokusai. Se trata de la más
fecunda ola del arte: y se hizo el arabesco (el hierro trasmutó en
liana por Guimard; el sonido, voluta por Debussy; en perífrasis elusiva por Mallarmé, príncipe de los poetas, la imagen; y en curvatura en las litografías de Combaz, la estampa; y en silueta de aro palustre por todas las artes plásticas y la artesanía, el hálito del demiurgo humano). Y, en fin, por Japón sabemos de la princesa cabalgante de libélulas por el cielo de oriente...

Estos hombres hormiga tienen un pasado que callar. Se ha comparado su comportamiento en Korea, desde finales del siglo XIX y durante toda la primera mitad del XX, con el de los nazis respecto a los judíos. Imperialismo que siempre viene adornado con la misma guarnición: saqueos, expropiaciones, violaciones (son espeluznantes los relatos de las esclavas sexuales que los nipones organizaban para alivio de kamikaces), ejecuciones fulminantes y limpieza cultural.

Siendo una sociedad moderna hasta el extremo que ha hecho de la tramoya de feria el homo faber robótico, quizá lo mejor-y lo peor (?)- que los distingue viene de antiguo. Dejaron el sufrido escabillo para asir el control remoto de la azada silícica. Mas no se olvidaron de los lazos que los obligaban en su edad de oro, el imperio, y que se resumen en uno: honor (el concepto de "huelga a la japonesa" lo explica meridiano). En él se basa la anteposición de lo social a lo privado. Cuando hay choque de intereses siempre prevalece la limpieza, el silencio, la calle frente
a la casa o el orden ante el esparcimiento abusivo (han dicho unos falleros de allí, de jira valenciana, que en ninguna prefectura ponen las fallas infantiles entre rejas para protegerlas de los choris ya que los ninotes secuestrados no podrían ser quemados en los domicilios dado que eso podría contrariar a los vecinos; antes bien, cumplirían dichas rejas función evitando que artesanos anónimos depositaran sus creaciones propias al pie de la oficial -ido se han, según parece, a los museos, únicos lugares de deambulaciones a salvo de resbalón por inmundicia-).

Una katana que no sea de figuración vale más que un Toyota; pero para qué vale...Nos diferencia eso, el lustre que se le da a la tradición, a los oficios; y lo que aquí llamamos con tontuna "política de corrección", ellos lo llaman etiqueta y afecta más a los gestos que a las opiniones -con lo que se ahorra en vacuidad-. En el suelo patrio la Fábrica de armas de Toledo, de fulgurante recuerdo, ya no forja ni espadines de parada, todo se importa de Taiwán. (Ya me apremió un viejo italiano en Florencia a que nuevas le diese de tal obrador: le mentí porque me partía el alma que se llevase un curtido artesano del metal tan amarga coz).

Propp, don Vladimiro, morfológico analista de cuentos, explicara que en una geografía de primor como la del trono del crisantemo, donde cada regato posee contador de hojas de arce rojo llevadas, las fábulas se desgobiernan solas (sin mediar agresor u oponente o falso héroe o pruebas no superadas) para que el fabulador, a la manera de Funes el Memorioso, no descuide atento ningún matiz foliar.


Conseguirán en ocasión nueva restablecer el orden tradicional para que naden las carpas koi en madera de cocobolo; con filamentos de metal compondrán redes para pesca de estricto nácar, y contarán su misma historia de siempre a través del ojo de una ola.


ACTIVIDADES

1 Busca una metáfora en el primer párrafo
del texto y explícala (término real y término irreal).


2 El escritor ha pretendido oscurecer el sentido del primer párrafo, ¿podrías demostrar que lo has entendido?; explícalo convenientemente.

3 Se oyó el otro día en la radio que "el civismo de la tradicional sociedad japonesa logrará..."; aunque quizá quisieron decir "el civismo tradicional de la sociedad japonesa..." Solo cambia de orden el adjetivo tradicional, pero la oración tiene otro sentido. Explica qué ha cambiado de una a otra.

4 ¿Qué opinas tú sobre la actitud que se describe en el texto de arriba (la actitud de calma que tienen los japoneses ante la grave situación que viven). ¿Es real? ¿Te parece normal, digna de alabanza o, por el contrario, falsa o artificial su actitud? Compón un texto de unas diez líneas con tu opinión (se trata de que des razones...).

5 ¿Sabrías decir qué gran autor hispanoamericano de entresiglos se esconde tras la cita del párrafo cinco: "Y, en fin, por Japón sabemos de la princesa cabalgante de libélulas por el cielo de oriente..."?

6 ADICIONAL: Busca información sobre Clavileño (cuenta brevemente su historia), las dríadas, Funes el memorioso o el artista japonés Hokusai.


Os dejo dos vídeos que ilustran los aspectos de Japón que se han tratado de contraponer en el texto superior: el país tradicional de la infinita sensibilidad, y el Japón de ahora (ese que genera tendencias en la moda que luego veremos en las cadenas de INDITEX). ¿Cuál de estas dos variantes del carácter de sus paisanos será la que logre rescatar al archipiélago de la catástrofe? ¿Con qué vídeo te quedas?






miércoles, 23 de febrero de 2011

EL TATUADOR ENERVADO Y LOS VENCEJOS: ACENTUACIÓN GRÁFICA DE ANTROPÓNIMOS





No bien hubo entrado en el aula Don José Prats, provecto y mineral como blasón o conseja,
aprestamos los pabellones auditivos de podencos.
-Chiquitos, responded a las actividades sobre polinomios de la página... Mientras, él corregía los controles del día anterior. -¡Fulanito! -no hacía falta emitir el verbo en imperativo. A. R. V., compinche y compañero de laceraciones, podas, lanzamientos, luxaciones y melancolías se levantó y flotando llegó junto al viejo maestro. -¿Es que no sabes escribir bien tu propio nombre? -díjole con una incontenida calma. -Lleva tilde aquí, y esta letra, además de ser mayúscula, debe parecerlo. -Glup, glup -acertó tan solo a emitir la tráquea colectiva. Ningún comentario más sobre el examen al azorado alumno. Lición esa fue de ortografías. Y bastó. Nos adoctrinó de acentos en clase de matemáticas. Hoy los alumnos aseguran que jamás profesor alguno les ha dicho nada de las tildes de sus nombres; y acusan recibo de supuesta culpabilidad al policía nacional que los tecleó en la rigidez tarjetaria. "Pues en mi DNI no los pone". Y de la burra no se apean.

Dicen que en tiempos de los britanos uno de sus dioses, Lleullaw, harto de que ninguno de aquellos ebrios bebedores de cerveza pronunciase bien su nombre-y aun menos lo escribiera- les condenó a la privación de las tildes. Nunca, en lo porvenir, la tendrían en sus cuadernos y debieran espolear como jaca la memoria bárbara para balbucear con ortodoxia en su lengua. Esto no basta para comprender la ausencia de acentuación gráfica en el idioma que de aquella se ha derivado. A nadie que hable o que esté estudiando para
hablar por el inglés he oído quejarse del despoblamiento de vencejos que sufren los pizarrosos cielos de la lengua imperial.

Rescato del magín una historia, ya no sé si vivida u oída, sobre cierto tatuador enervado. Se trataba de un recluta que en plaza norteafricana una tarde de asueto compuso -usando un mecanismo de monito palmero, una pila de petaca, una aguja encontrada en la taquilla y los planos que le proporcionó el cabo furriel- un kit de tatuar. ¡Y anda mi padre si tatuó! Un cabo primero, con algunas letras, lo amonestó de tildes. Y siguiendo la cadencia del monito, inyectó tinta en alamares sobre antebrazos gordezuelos o magros a la par que trabucaba sílabas: la Cármen fue Káren y las Sónias, Antónias; y todas con tilde. Regañado que fue, abominó del signo volador que se detiene en cielo de papel como cernícalo. Cuántos cuarentones andariegos no se verán paseantes de playa con yerros en las dermis por enfática inobservancia o continuado despecho...

Habría que relacionar el asco de acentos con ciertos fenómenos que la sociolingüística etiqueta de mortalidad lingüística. Sí, son como las miasmas que atraviesan los puentes de la n, o los umbrales de la u, o los entresijos de la s, y que terminan sumiéndose por los OjOs de las oes. El salpullido o angiloma -según pertinacia- debiera colorear la cara del escribidor hablante. Uno de estos maleficios es el (mal)uso que de los antropónimos hacen los papás
al bautizar con nombres que marcan más que hierro candente en pata de muleto (hágase visita a parque y sáquese oído de paseo a discreción, a ver si soporta concierto de estridencias).

En nuestro kindergarten del entresuelo el ovillo se enreda más, como madreselva y zarzal borde en botánica coyunda, por los fenómenos de lenguas en contacto. Es muy corriente que el nombre de pila del parvulito sea en valenciano y los apellidos suenen a Castellano (Castilla es muy ancha) o al revés, que fuera sacado de la iglesia por el castellano pero que sus padres estén asentados como Sanchis y Benavent. ¿Cómo se escribirán los apellidos?, y el nombre ¿se castellanizará o valencianizará?, ¿la tilde será
abierta o cerrada?(obsérvense carteles -el de la diestra es ejemplo- , rótulos comerciales o neones que ilustrarán mejor que los libros del registro civil). Ni los libros de estilo de los periódicos de solera se ponen de acuerdo sobre el tal, ni el mismo repórter Tribulete sigue las normas del patrón de El chafardero indomable, ni siquiera el criterio personal es el mismo en toda ocasión. Aquí todo está por rascar; alejémonos pues del acuminoso y urticante sembrado de enceradas berenjenas.

Al pupilo habrá que darle lección y criterio -no hay prisa, sí urgencia-; aunque antes se le mostrará que las tilde son un privilegio villano, una norma afable como las de la Oca y un punzón sobre el recazo del cortaplumas de óptimo bachiller. Que el orgullo del nombre propio no reside mayormente en el grafismo (para eso está la firma) sino en la pertenencia a una comunidad lingüística y, por ende, social a la que uno está apuntado y paga cuota. Decir que cada uno garabatee su mote, añadiendo letras alienas al idioma común, o que lo pronuncie cambiando a capricho o albur la prosodia es despreciar el valor simbólico del lenguaje y cercenarle a los onomas su riqueza ostensiva. Pepe es más simbólico que el signo extravagante que un alfeñique cantante, anteriormente conocido como Prince, se mandó diseñar. Y lo es, hablo de Pepe, por pertenecer a un código aceitado como calibre de Jaeger LeCoultre. (Por el contrario, menudean entre nosotros nombres propios con consonantes
o grupos consonánticos ajenos al castellano que sin ningún criterio más allá del visual se añaden como torpes prótesis, al estilo de Raphael. Es la preponderancia de lo visual, y se utilizan adhesiones que entorpecen como artrosis la articulación de los símbolos que cada vez se parecerán más a los cuadros que algún adelantado simio de zoo compone -lo que en un oranguntán es noticia, en humano es tristura-).

Para encontrar miel, las abejas, ese ganado menor que liba en las copas olímpicas la ambrosía, se dan instrucciones precisas para que ni una violeta se pierda. No fallan: bordan los dictados. No se les ocurre añadir una Y acá o una TH allá o la J acullá. No dicen thomillo, ni jazmyn ni pensamjento. Y no se equivocan nunca en indicar el alhelí.

Ya no llueve como antes. Como cuando en las calles sin asfaltar los charcos exigían katiuskas y la nación de los vencejos era innúmera. Una nube duraba quince días seguidos y las aves encontraban guarida bajo los estrechos voladizos del tejado del instituto de bachillerato. Se los veía en abigarrada quietud, ansiosos por aprovechar la escampada para sobrevolar las huertas perdidas y revolotear en algarada sobre las ordenadas cosechas, altivos, oscuros y formidables como ACENTOS.



ACTIVIDADES:
1)Deberás escribir tu nombre y apellidos y razonar por qué llevan o no tilde tanto si sigues la gramática del castellano como la del valenciano. Mira el siguiente ejemplo:
-Castellano: Antonio no lleva tilde porque es una palabra llana y acaba en vocal; Herrerías lleva porque es llana y la necesita para indicar que es un hiato; Miralles no lleva porque es llana y acaba en -s.
-Valenciano: Antoni no lleva porque es llana y acaba en vocal; Herrerías no llevaría en valenciano porque la i no forma diptongo con la vocal siguiente (además, es un apellido que sigue la naturaleza idiomática del castellano pues en valenciano sería Ferreries); Miralles no llevaría tilde pues es llana y acaba en -s (este apellido, aunque no es de origen castellano, lleva siglos difundido por distintas zonas de España donde el castellano es la lengua materna).
-Conclusión: mi nombre se escribe así (Antonio Herrerías Miralles) porque sigue las normas propias del castellano.
-Si tu nombre o apellidos no son ni castellanos ni valencianos, puedes explicar cómo se escribirían si siguieran las normas del castellano; en todo caso, puedes investigar cuál es su origen e incorporar los datos a tu explicación.

2) Aplica la corrección ortográfica al cartel superior (el de jose gandia). Puedes enviar al correo fotos donde aparezcan nombres o apellidos mal escritos (sin las tildes...) como el que aparece en la foto (jose gandia fotografo); cada foto, una nota extra.

3) Señala una metáfora muy importante en el texto y explícala (indica el término real o tenor y el término irreal o vehículo).

(No olvides que el objetivo de esta actividad es que entiendas que tu nombre debe seguir las mismas normas que afectan a otras palabras de la lengua a la que pertenece, y que es una falta de ortografía no aplicárselas. Debes sentir el orgullo de escribirlo bien, al mismo tiempo que evitas que se te baje la nota en un examen…)

Aquí dejo dos enlaces que tienen al antropónimo como tema; el primero es un profundo análisis de los nombres en los medios de comunicación; el segundo, sobre ciertas condiciones administrativas a la hora de ponerle el nombre a un niño...

martes, 4 de enero de 2011

LAS VIDAS DE LOS ANFIBIOS: APRENDER A RAZONAR SIN BRANQUIAS



El primer prehombre al que se le calentó la lengua entre los arduos filos del silencio por falta de lenguaje verbal articulado fue luego a un canchal a buscar cantos con posibilidades balísticas. Exasperado aún, estrelló uno con otros y halló en el interior de la piedra el cuchillo, que tanto le iba a ayudar en lo por venir.

Tras el alarido y la interjección, vinieron unidades del lexicón primario: mama, papa (=comida), pan y algún otro. Y después, el insulto. La red fue creciendo como zarzal borde y la maraña alcanzó el relieve, la meteorología y la superstición. El pastoreo nómada levantó una dorada polvareda de palabras; y fue la mujer, con los desnudos pies hundidos en la tierra de aluvión, quien con sentido práctico-ornamental escondió la primera semilla de cereal, de legumbre y, atendiendo a la gula de su marido e hijos, de frutal. Et voilà, le dictionnaire!

Se ha dicho que el pensamiento no es otra cosa que el propio lenguaje; y de ello se ha colegido que hablar es argumentar. En este sentido, las palabras que más pesan, las más macizas serían aquellas que se han empapado en la lógica (tenida esta como incontenido decálogo de leyes naturales que gobiernan el universo y, por ende, la cuajada cabeza del hombre). Atómica potencia poseería la razón (porque lo que es, es); tanta potencia...y tanta debilidad suprema: la corta una cuchara, la atraviesa una mosca, un hombre puede poseer un kilo y mil hombres juntos ni un gramo. Uno se emborracha de ella y la hace perder a otros que no la poseían.

Tan aplastante pero tan liviana; tan universal pero tan rara. Ha diezmado a la humanidad tanto por exceso como por ayuno. ¿Pero dónde abonarse? Parece que se posee alguna (bajo la etiqueta de "sentido común") por ser consustancial(?) al ser humano. Pero, en serio, ¿cómo hallarla? Se estudia algo en la asignatura de filosofía durante las enseñanzas medias, y también en la facultad correspondiente -supongo-. Claro, que si hay que ser filósofo para tener sentido común, pues andamos listos. No obstante, hay un atajo donde si no hay fuente, sí al menos aguador. Por psitacismo, como hacen tantos tertulianos, escritores de blog o aficionados al balompié: copiemos las palabras, las frases, la gestualidad y hasta...los argumentos de entrenadores, novelistas o, en nuestro caso, de filósofos. ¡A imitar! Hay que fijarse en aquellos que dieron con donaire el salto del insulto al sutil razonamiento; no nos quedemos a medio camino y nos pase como a algunos anfibios uródelos: en su circular metamorfosis, no llegan a la meta, a la adultez, y se mueven en las charcas o en las cavernas arrastrando penosamente las branquias de su adolescencia constante. El ajeno proteo, el gustoso ajolote.

No soy yo perito en razones pero os puedo recomendar un libro que se puede leer a sorbos perdidos pues sus capitulillos constan de dos páginas; en cada uno de ellos se dejan en evidencia los fallos (falacias) de quienes se creen que somos torpes criaturas de ciénaga: ¿SE CREEN QUE SOMOS TONTOS? es su título.


Os propongo también un programa de radio de la cadena Ser, el Kiosco filosófico.
Los pensadores-decidores Manuel Cruz y Manuel Delgado repasan los temas de actualidad rebozados en filosofía cada miércoles pasadas las cinco de la tarde. Os dejo un enlace donde podréis encontrarlo (no olvidéis que en la prueba PAU tendrás que aprender a reconocer argumentos y a valerte de ellos para valorar un texto).

ACTIVIDAD
Si escucháis el programa del que os hablo en el último pàrrafo y me mandáis al correo un resumen de los temas tratados con sus argumentos o me enseñáis la libreta con este mismo resumen, tendréis una nota extra.



La Ventana 3 Bolque 01/09/10
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