Al jugador del Real Madrid le pesa el pie -se sospecha que lo tiene de plomo- y al conducir este defecto congénito le causa grandes contratiempos (ya ha destrozado no menos de veinte coches deportivos de primeras marcas). En Francia los bomberos lo tuvieron que bajar de un pino copudo tras ser exclaustrado de su potentísimo Audi A10; en otra ocasión derrumbó una fila de chalés adosados tras entrar en una rotonda un poco pasado, con lo que perdió el sentido de la ubicación y estampó contra la susocicha construcción su Aston Martin de dos toneladas. Y así hasta perdernos en la relación de sus incidentes y accidentes.
Pero de esta última que protagonizó hace unos días en los aledaños de su urbanización cuando regresaba de un evento nocturno en favor de los fabricantes de espirituosos parece que se va a librar. Su abogado ha presentado una resonancia magnética de su pie plúmbeo, la fórmula neutoniana de la gravedad y -¡atención!- el informe de la propia Guardia civil así como la redacción de la noticia del accidente en diferentes medios de comunicación. La defensa se basará en la actitud de los números del cuerpo benemérito cuya disposición, siempre según los abogados de Benzema, fue negligente.
Aquí se aporta la noticia que dará la clave para la absolución del jugador del Madrid.
La madrugada del pasado 3 de febrero, el radar de la patrulla de la Guardia Civil detectó y fotografió a un coche de la marca Audi que circulaba a 216 km/h. Tras comprobar los datos del vehículo se descubrió que el conductor habitual era Karim Benzema, por lo que, al tratarse de una infracción del Código Penal, por superar en más de 80 km/h el límite máximo del tramo (100 kilómetros), se inició los trámites para imputarle por un delito contra la seguridad vial. En este sentido, las mismas fuentes han precisado que la patrulla no llegó a parar en ningún momento a Benzema ni le sometió a un control de alcoholemia, sino que se basaron en la información obtenida a partir de la foto captada por el radar para imputar al jugador del Real Madrid.
Sin embargo, los agentes, dentro de su labor rutinaria de control, sí que pararon durante esa madrugada a otros dos jugadores del Real Madrid. Ambos circulaban correctamente y tenían la documentación en regla, por lo que tras detenerse en el control, continuaron su viaje sin ser multados. Igualmente, las mismas fuentes han subrayado de que la Guardia Civil no tiene constancia de que hubiera otro vehículo a la misma velocidad que circulara junto al coche que conducía Benzema.
La pena por conducir un coche y superar en 80 kilómetros por hora la velocidad permitida en vía interurbana será castigado, según el artículo 379 del Código Penal, con pena de prisión de seis a doce meses o con trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días y, en cualquier caso, con la privación del derecho de conducir vehículos a motor y ciclomotores entre uno y cuatro años. El jugador del Real Madrid se enfrentará dentro de unas semanas a un juicio rápido en el Juzgado número 2 de Pozuelo de Alarcón por conducir a 216 kilómetros de hora en el kilómetro 46 de la M-40, en un tramo limitado a 100 kilómetros, han informado a Europa Press fuentes judiciales. Domingo, 3 de marzo 2013 http://www.europapress.es Aquí tienes enlaces a la noticia si quieres ampliar la información: Cadena Ser Europa press
ACTIVIDADES Lee con atención la noticia y responde a las siguientes cuestiones. 1 ¿Qué ha hecho el jugador del Real Madrid para ser acusado de un delito contra la seguridad vial? 2 Lee con atención el tercer párrafo de la noticia (que está subrayado) y entenderás por qué Karim Benzema acusa con razón a la Guardia Civil; para ello busca el significado de las palabras de ese párrafo pues hay una que da la la clave del título de esta entrada. Has de explicar por qué se le echa la culpa a la Guardia Civil (no has de entender de leyes, ni de coches, ni de fútbol...la solución está en el significado de las palabras); para ello te pongo aquí enlaces hacia las herramientas necesarias para responder a la actividad anterior:
Más de magra o pulpa que de souflé o vichyssoise; más
fuera de Sergio Leone que de Visconti. Pero sería equivocado entender así al
artista solo a partir de fotografía o de píldora suya caída en el suelo
e insertada en un librito de la Educación Secundaria Obligatoria. El herbario
es una pobre sombra de la rosaleda.
Son las viñetas de humor crítico que asoman en los
diarios (Máximo, Forges, Mingote, Quino…) pero con abecedario. Aunque más por
la mano del goce que de la teorización, ya que Don Ramón, al modo de ciertos
linajudos príncipes, era más afecto a mojar hocico en jícara que en cascarule
de porcelana de Meissen. Cuentan de él que con motivo de su onomástica hizo
trato con gitana, maestra de las frutillas de sartén, para el agasajo con
porras de su cenáculo de vividores.
Sabiendo freír huevos con puntilla, no extraña que
fuera el primero en embotellar el producto pues cuántos lletraferits, guasones,
monologuistas avant la lettre o
ingenieros del dictum no dijeron antes de Don Ramón un ciento. ¡Qué de
seguidores -y de cumplidores sobretodo-
tendría la religión austera si sus apotegmas hubiesen sido injertados en el
greguerismo!
Ya en postrimerías de la edad, el literato del
canotier y la caña Fayet fue visto engordando el almendro dulce del jardincillo
delantero con azúcar glassé.”¿Que para qué? ¿De qué otra manera podrá este
tocón fructificar en peladillas?”
Parco en necedades, no usó del tatuaje, ni del kif
(ni, en demasía, del ajenjo). Más de fondo que deforme, pues era cabal. Hizo
pleita y anudó irracionalismo –que no sinrazón- a la intuición meditada para
presentar la absurdidad como lógica potencia. El resultado fue las chocolatinas
rellenas de literatura sublimada (lo de Ferrán Adriá será lo mismo pero con
papas y alambique).
La greguería es como insecto crujiente y tornasolado;
la inteligencia lo ha de atrapar dejando entre los dedos un escape para que
fulgure la volante y atolondrada huida de la bestezuela.
Las hay de todos los rellenos: culta, pueril,
esponjosa o prieta. Como vilano o aldaba nos viene, y nos anuncia la vanguardia
con recortes de japonesismo (el haiku se lo parecería, pero sin retranca, y
comulgarían en el diseño de alas de libélula liberty).
Cuando se le puso el nombre, en esa época intermareal
que abominaba del realismo aburguesante y paraba mientes en el movimiento de la
máquina, sirvió para devolver a las cosas su nombre (ante la apatía del sujeto
que las contempla). Me lo explicó meridiano un ferronnier anticuado con botica cerca de la
Place des Vosges: “C’est la tragedie de choses! Je les ai gardé pour les connaisseurs
.”
¿Cómo se dirá para ir
acabando con la huera divagación enojosa? La greguería dinamita lo
literario con el chiste, con su menguada extensión, con el absurdo, con una estética
que desintegra, como el cubismo, para ver de qué está compuesto un reló Cartier. El resultado es la epifanía
gozosa de que hay belleza en la deconstrucción: las circunvoluciones azuladas y
fulgentes de un muelle retirado de su caja. "Et voila, messieurs dames!" -dice presentador enlevitado en la pista central du cirque.
La materia de una greguería es muy densa y atrapa
cualquier recurso rebozado en ironía que se mueve cerca (metáfora y metonimia
principalmente). Además, se produce la sorpresa
del abismo…No nos preocupe, pues lo indicado deleite es antes que disección.
Este año dejaremos los refranes de lado y nos dedicaremos a las greguerías; lo que me interesa es que seas capaz de explicar su sentido (algunas son muy sencillas mientras que hay otras realmente abstrusas...).. Si te gustan los chistes, el paso siguiente es este. Para que te hagas una idea, la greguería es el resultado de una metamorfosis cuyos estadios serían los siguientes: 1º la anécdota, 2º el chiste, 3º las frases del hombre de negro, y 4º la greguería. ¿Que no conoces las frases del Hombre de negro que sale en el programa de Pablo Motos "El Hormiguero"? Se trata de crear humor rompiendo las espectativas del oyente y los límites de la realidad, como las greguerías. Aquí tienes un vídeo.
EJERCICIOS
1Arriba solo he tratado de dar una imagen intuitiva de la greguería aludiendo a su creador; ahora busca tú la definición que del término da el diccionario de la RAE.
2 Busca información del autor ( Ramón Gómez de la Serna) y resume en unas diez líneas lo más importante de este personaje.
3 Hay cientos de greguerías, elige tres que te gusten y explica cuál es su significado (es como explicar cuál es la gracia de un chiste).
4 Al principio pueden parecer enunciados sin sentido o, incluso, demasiado fáciles como para ser considerados textos literarios; pero, ¿serías tú capaz de inventar alguna greguería? Escríbelas y dilas en clase (eso sí, nada de copiar...).Una vez que hayas compuesto tu greguería, busca una foto en FLICKR que describa o simbolice lo que dices en ella (por ejemplo, si en la greguería hablas de relojes, busca la foto más adecuada para ejemplificar lo que quieres decir -si tienes dudas, consúltamela en clase). Una vez que tengas greguería propia y foto, puedes mandármelas a la dirección de correo que sabes o imprimirla y añadirla a tu libreta para enseñarla en clase. No lo olvides, tendrás una NOTA extra.
Os dejo unos vídeos para que os podáis hacer una imagen del creador de este género y de lo moderno de su pálpito artístico. El primero, rodado hace casi noventa años, pudiera parecer realmente el monólogo de un humorista contemporáneo (y es que Don Ramón era todo un personaje -en las fotografías de arriba ya se puede deducir claramente cuál era su personalidad-).
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El que viene a continuación es una greguería visual, y es una prueba de las conexiones que en la época de las vanguardias (años veinte) había entre lo visual y lo literario ( la unión a estos sentidos de lo auditivo es una audacia vanguardista del genial Ramón propia también de le efervescencia cultural que aglutinaba lo técnico y lo artístico).
Y el último ahonda la dimensión artística de lo técnico (la radiofonía). Espero que a partir de ahora tengáis una imagen diferente del arte del siglo XX en su primer tercio. Y a partir de esta visión podáis juzgar mejor la vigencia del arte actual del siglo XXI.
Me alegraré de que al recibo de ésta te
encuentres bien tú y todos los de ahí. Por estos pagos nos conservamos todos
sanos A. D. G. . En la calle me han preguntado muchos por ti, por cuándo vas a
arregostarte aquí. Te escribo estas cuatro letras que malamente junto para
darte nuevas. Ha muerto el tío Montera, y la tía Soledad se ha marchado a
Barcelona con una hija. Mercedes la del barbero dice que su hijo tuvo un
accidente y que lo llevaron a ese hospital de ahí. (...) Ya sé que la niña toma
la comunión hogaño pero nosotros no podremos ir pues han quitao el tren y los
autobuses me marean. El billetillo que le mando es para que la convides o le
compres alguna precisión. Ya nos mandaréis una fotillo vestida para encima de
la televisión (...)
Aquí tenemos el pinar nevao de la semana
pasada. La parra del descubierto está muerta; a ver si cuando la veas tiene sus
buenos ganchones de corazón de gallo. Saldremos entonces con la fresca a las
paletas de la Cerrá, nos desayunaremos con los higos de secano y cogeremos
capota para la aguasal. Aún guardamos en una cajilla de cartón dos docenas de
suspiros, y en la alacenilla están esperándote dos botes de cerezas en
aguardiente (...)
Te doy noticias de que van a inaugurar en este mes
una exposición de cartas manuscritas en la Biblioteca Nacional.Como sé que eres
curioso de estas cosas te lo digo antes de que enchufes el demonio del interné.
(...) Bueno, un abrazo de nuestra parte para todos vosotros. Hasta pronto.
Ya no quedan, como mi amigo, quien las escriba. Cartas. La anterior es una simulación actual de las que enviaba gente de los pueblos de España a sus allegados que habían ido a sostenerse a otros pueblos: la palabra terruña servía, como ya no, para viajar en el ferrobús a voluntad y alejarse por momentos de la zozobra (las vías del tren y el papel pautado son la prolongación de una misma pulsión a diferente escala).
Ambos, el remitente y yo, nos leímos en voz alta las que nos mandaban a nuestro nombre. Era el orgullo pueril de un acto delegado por los adultos: "A ver si escribes a tus abuelos". En esas cuartas, dentro de no más de quince renglones-caballón, había personas que volcaban toda una formación, somera pero indeleble, adquirida cuando los párvulos llevaban junto a la pizarrilla una hoz. Era entonces una intuición. Nos deslumbraban los adminículos: papel de pauta, goma de tinta, raspadores de tinta, cortaplumas, sobre, timbres, siglas, superestructura (que dirían los seguidores de Van Dijk), estanco, y la ensayada letra de pendolista aprendida en el cine.
Pero este modus vivendi al que pertenecían los borregueros, la uva de barco, las katiuskas, los pantalones de cheviot y el frío aún pervivía hasta la semana pasada. Había lugares en las plazas de Calcuta, Marrakesh o La Cochimbamba en los que se reservaba puesto para escribanos de alquiler; los más afortunados de entre ellos tecleaban en vez de garabatear las cartas que paisanos les encargaban para envío al hijo emigrado. Igualico que aquí, que quien se atrevía en el pueblo a poner inyecciones a sus convecinos, inmediatamente era comisionado también como lector.
Equivaldrían al correo electrónico, al chateo, al facebuc o al tuenti...Pero no. Las cartas, con su morosidad, no sustituían la vida, sino que la prolongaban, como convólvulos sobre tapial. Al dilatar los plazos evitaban la virulencia de los noviazgos exprés, con lo que se ahorraba en intempestivos vuelos transoceánicos.
Con Choderlos de Laclos supúsose ver el cohete en el ojo de la luna (no fuera menester en adelante callejear por la quimera de un París dieciochesco). Y aquel primigenio escribidor que desde una loma en medio de un erial leyó su propio deseo en las redondeces blancas del satélite entendió cómo se podía compartir su pálpito, y se pegó unas alas de tramoya para arrojarse por una alta terrera...
Han sido las febriles cartas con lazadas de plumista que desde su camarote en popa escribía el bravo pirata atisbando la Isla de Tortuga, demandando al gobernador pérfido rescate por su vástago: fiera enclaustrada en cuerpo de doncella sosteniendo con desmayo flotante tisú de Malinas.
ACTIVIDADES
1-Busca el significado de cinco palabras del texto que no conozcas.
2-Escribe una carta de unas diez líneas; tienes que seguir la estructura de este género (fecha, fórmula de inicio, despedida...); no debes utilizar palabras coloquiales; te pongo abajo enlaces a páginas donde tienes modelos según el tema o el propósito: elige entre la carta de convite o invitación, familiar o de apoyo. No copies, imita (puedes cambiar la situación de las cartas según tú decidas). carta de invitación carta familiar carta de apoyo
3- El siguiente es un vídeo de El último de la fila que ilustra su canción Querida Milagros. Después de mirarlo y escucharlo, escribe la carta en la que la amada del protagonista -Milagros- respondería a su soldado Adrián. Unas diez líneas.
Que la música amansa a las fieras es tan verdad ahora como en los tiempos en los que Estrabón componía su monumental cuaderno de campo incidiendo con la lezna de su Victorínox (entonces punzonada Elsener) en tablas de blanda arcilla. Cruzaban las escarpaduras ásperas, el marjal centelleante o las civilizadas bernias cánidos, úrsidos o félidos, todos de híspida presencia y espíritu atravesado. Por ello fue que avivaron el seso los hacendosos antiguos, padres nuestros, y dieron con la tortuga que transformaron en lira, domesticaron el junco y la caña soplando en el ánima de la zampoña, y ahuecaron los sonoros robles para hallar la cítara. Los griegos.
Fue el caso que las bestias, algunas de ellas, aprendieron el logos por lo que toleraban las ejecuciones instrumentales sin otra afectación que el erizamiento del pelo que las cubría, teniendo por su voluntad sujetas las almas (hay un kantharos en el museo arqueológico de Florencia en el que músicos son atacados por aleopardadas figuras micénicas). No pocas clámides de εφηβος, rondados o rondadores, fueron recogidas en los arrabales de las ciudades con grande consternación por la pérdida para el ejército y para el amor que ocasionaba tanta descreída mandíbula.
Para detener la dolorosa hemorragia que tantos corazones abatía así como el gasto baldío en lana traída de Éfeso, se realizaron curiosos experimentos, mucho tiempo después recreados poreletólogo y humanista Paulov, con animales de colmillo enjaulados junto a músicos. Aquellos protocientíficos peripatéticos veían cómo las orejas angulosas seguían con particular fijeza los ecos de los vendedores que con timbrada voz lanzaban sus entonados pregones por lo alto de los tapiales. El canto se unió a la música por fin y la supremacía de la razón sobre lo bestial se restauró de nuevo con lo que la polis se salvaguardó.
Leyendas urbanas ya hubo en esos siglos que nos prestan sus ecos. Harold Brunvand (Tened miedo mucho miedo: leyendas urbanas de terror . Alba editorial 2005) ha estado estudiando toda una vida (cuarenta años) el sustrato que las levanta e indica sin titubeos la existencia indubitable de criaturas logófonas de perfil zoomorfo cuya inquina contra lo humano es daemoníaca. Rastrea el sabio folclorista testimonios en fuentes de la patrística y en las vitae aureae contrastándolos con cuentos orientales llegados al Mediterráneo ya en época de Homero, sino antes. La parte que tenga aquí la música es lo que nos importa de la cuestión. Los Cárpatos próximos a la Hélade actuaron de diapasón y conservaron al tiempo los arcanos misterios de animales/hombre-hombres/animal. Entre las altas sombras de sus montes medraron en lo oscuro de las frondas seres enlobados y aladas quimeras de quiróptero con sañudos ceños apersonados. Explica Brunvand, no sin cierta perplejidad, que entre hombres y bestias solo se interpone la palabra; o mediaba, porque el ánima irracional accedió al pensamiento comprensivo del lenguaje verbal, que no a su producción por falta de cuerdas que no de dientes. Como el engreído Sapiens no se percatara de la inteligencia alcanzada por los colmillos que lo escuchaban, cayó en error de no parar la miente en las letras de sus villancicos, solo en la música. Solepcismos, concordancias ad sensum, dequeísmos, correlaciones verbales desdentadas, etimologías vulgares y mil desventurosos quebrantos más provocaron la ira de la fiera. Sacaron lección los griegos del ataque cruel contra sus torpes intérpretes o letristas. E incluso en las sierras de Rumanía es tópico, hasta hace no mucho fehaciente, el que cualquier zíngaro fuera hábil violinista y salmodiador gramático y acompasado.
Suenan sordos gruñidos arremolinados en el seno del frío aire de la invernada, chasquidos de dentelladas inquietan las esquinas con un tremolor amortiguado por la distancia, batir de alas ominosas conmueven las luces moribundas de los ocasos. Solo queda prevenirse: no nos salvará una erizada carlanca sino la pulcritud gramatical cuando se destripe una canción.
ACTIVIDADES
1) Reconoce en esta canción de Cecilia (un ramito de violetas) el mal uso de un pronombre y propón una corrección.
Era feliz en su matrimonio
Aunque su marido era el mismo demonio
Tenía el hombre un poco de mal genio
Y ella se quejaba de que nunca fue tierno
Desde hace ya más de tres años
Recibe cartas de un extraño
Cartas llenas de poesía
Que le han devuelto la alegría
Quien la escribía versos dime quien era
Quien la mandaba flores por primavera
Quien cada nueve de noviembre
Como siempre sin tarjeta
La mandaba un ramito de violetas
A veces sueña y se imagina
Cómo será aquel que tanto la estima
Sería un hombre más fiel de pelo cano
Sonrisa abierta y ternura en las manos
No sabe quien sufre en silencio
Quien puede ser su amor secreto
Y vive así de día en día
Con la ilusión de ser querida (...)
Y cada tarde al volver su esposo
Cansado del trabajo la mira de reojo
No dice nada porque lo sabe todo
Sabe que es feliz, así de cualquier modo
Porque él es quién le escribe versos
Él, su amante, su amor secreto
Y ella que no sabe nada
Mira a su marido y luego calla (...)
2) Aquí tienes una canción del grupo Mecano (La fuerza del destino), busca en la letra un error en el uso de una forma verbal, a la que le falta o sobra algo.
Nos vimos tres o cuatro veces,
Por toda la ciudad.
Una noche en el Bar del Oro,
Me decidí a atacar.
Tú me dijiste diecinueve;
No quise desconfiar.
Pero es que ni mucho ni poco,
No vi de dónde agarrar.
Y nos metimos en el coche,
Mi amigo, tu amiga, tú y yo.
Te dije: "Nena dame un
beso?",
Tú contestastes que no.
Empezamos mal, y yo que creía
Que esto era un buen plan.
Aquella noche fue un desastre;
No me comí un colín.
Estas son solo un par de
estrechas,
Nos fuimos a dormir.
Pero la fuerza del destino,
Nos hizo repetir
Dos cines y un par de
conciertos,
Y empezamos a salir.
No sé si esa cara tan rara,
Un ojo aquí y un diente allá.
O el cuerpecillo de gitana;
Mujer a medio terminar.
Tu corazón fue lo que me
Acabó de enamorar.
Y nos metimos en el coche,(...)
Empezamos mal y yo que creía
Que esto era un buen plan.
Y desde entonces hasta ahora,
El juego del amor,
Nos tuvo tres años jugando,
Luego nos separó.
Pero la fuerza del destino (...)
3) El vídeo siguiente es de un grupo catalán, Love of lesbian, que canta La niña imantada. Cometen un error muy habitual al conjugar mal un verbo de uso muy común. ¿Sabrías decir cuál es? Da tú la forma correcta.
Ya hace algunos siglos que he empezado a sospechar que he caído sin quererlo en tu gravedad. Es como si andara siempre en espiral, cuando encuentro una salida, tú apareces.
Niña imantada y ahora yo he de admitirlo, y ahora yo presiento que has vencido, no hay manera humana de escapar.
Así que alégrate, lo has conseguido, los días sin ti serían precipicios, no hay manera humana de escapar.
Nadie, nunca, nadie, nadie excepto tú puede enviarme hacia el espacio y devolverme hacia su cama. Y en las horas más oscuras me harás levitar, en descuidos crearemos universos.
Niña imantada y ahora yo he de admitirlo, (...)
Te voy a contar este misterio: simple y eficaz, el roce de mis dedos te ha magnetizado, y ahora tú, y ahora tú ... y ahora tú ... y ahora tú ...
Así que alégrate, lo has conseguido,(...)
4) En el siguiente Julieta Venegas se equivoca al usar una forma verbal en un modo que no corresponde; indícalo y corrígelo.
Porque
no supiste entender a mi corazón lo que había en él, porque no tuviste el valor de ver quién soy.
Porque no escuchas lo que está tan cerca de ti, sólo el ruido de afuera y yo, que estoy a un lado desaparezco para ti
No voy a llorar y decir, que no merezco esto porque, es probable que lo merezco pero no lo quiero, por eso...
Me voy, qué lástima pero adiós me despido de ti y me voy, que lástima pero adiós me despido de ti.
Porque sé, que me espera algo mejor alguien que sepa darme amor, de ese que endulza la sal y hace que, salga el sol.
Yo que pensé, nunca me iría de ti, que es amor del bueno, de toda la vida pero hoy entendí, que no hay suficiente para los dos.
No voy a llorar y decir,(…)
Me voy, que lástima pero adiós me despido de ti y me voy, que lástima pero adiós me despido de ti.(…)
5) Kiko Veneno utiliza un verbo mal concordado con su sujeto, hállalo y corrígelo.
En un
mercedes blanco llegó a la feria del ganado diez duros de papel albal y el cielo se ha iluminado
Viene desde muy lejos ya no le queda ni memoria dice que un duende se la cambió por un ratito de gloria
En un mercedes blanco llegó de lunares el pañuelo to los chiquillos detras de él y siempre va mirando el suelo
Qué pena de muchacho le dice la gente en los bares cuando juegan a las máquinas y recogen lo que les sale cuando juegan a las máquinas y recogen lo que les sale
Tres reyes van en un barco son tres leyes y un secreto ni ruinas ni ceniza ni papel que lleve el viento
Ponme, ponme esa cinta otra vez pónmela hasta que se arranquen los cachitos de hierro y de cromo a cantar como tu sabes
Qué pena de muchacho (…)
Ponme esa cinta otra vez ponme esa cinta Maribel pónmela hasta que se arranquen los cachitos de hierro y cromo los cachitos de hierro y cromo esos cachitos de hierro y de cromo a cantar (…)
6)Esta canción del incombustible Manolo Escobar ya la tareaban los extranjeros que venían hace cincuenta años a tostarse en las playas de España. Hay al menos una frase con errores de expresión; di cúal es y propón una expresión correcta.(No es "parriba" ni "pesaos").
LA MINIFALDA
No me gusta que a los toros
te pongas la minifalda.
No me gusta que a los toros
vayas con la minifalda.
La gente mira parriba,
porque quieren ver tus rodillas.
Los niñatos, qué pesaos,
no dejan de contemplarte.
Me rebelo y me rebelo,
y tengo que pelearme
y a los toros no los veo.
Así que tú ya lo sabes,
no te pongas minifalda,
que los toros de esta tarde
yo tengo que verlos
sin pelearme con nadie.
7) Concha Velasco se ha comido una palabra en la letra de esta famosísima canción de los sesenta. ¿Cuál es? Corrígelo.(Cuando leas la letra verás que hay faltas de ortografía, concéntrate solo en la primera estrofa y solo en lo que se te pregunta, no tengas en cuenta la falta de tildes).
No te quieres enterar,ye ye
que te quiero de verdad,ye,ye,ye,ye
y vendrás a pedirme de rodillas
un poquito de amor
pero no te lo dare,ye,ye
porque no te quiero ver,ye,ye,ye,ye
porque tu no haces caso
ni te apiadas,de mi pobre corazon.
Búscate una chica,una chica ye,ye
que tenga mucho ritmo,
y que cante en ingles,
el pelo atolondrado,y las medias de color
una chica yeye,una chica yeye
que te comprenda como yo
No te quieres entera,ye,ye
que te quiero de verdad,ye,ye,ye,ye
y vendras a pedirme y arrogarme,
y vendras como siempre asuplicarme,
que sea tu chica ye,ye (...)
Búscate una chica una chica yeye (...)
8) Juan Luis Guerra fue famoso hace ya algunos años con esta canción de amor llena de me-
táforas ictiológicas.
(¡Cuán diferentes son las palabras de este poeta dulzón respecto a las que se vocean en el "reguetón"!).
Busca en el estribillo algo que no se entienda y cópialo en tu cuaderno.
Tengo un corazón Mutilado de esperanza y de razón Tengo un corazón que madruga donde quiera ¡ay! Y este corazón Se desnuda de impaciencia Ante tu voz, Pobre corazón Que no atrapa su cordura (estribillo) Quisiera ser un pez Para tocar mi nariz en tu pecera Y hacer burbujas de amor por dondequiera Pasar la noche en vela Mojado en ti Un pez Para bordar de cayenas tu cintura Y hacer burbujas de amor baja la luna Saciar esta locura Mojado en ti
Canta corazón Con un ancla imprescindible de ilusión Suena corazón No te nubles de amargura
Y este corazón Se desnuda de impaciencia Ante tu voz, Pobre corazón Que no atrapa su cordura
Quisiera ser un pez(...)
Una noche Para hundirnos hasta el fin Cara a cara Beso a beso Y vivir Por siempre Mojado en ti
9) Académica palanca. Marinero desluces. Esta canción es una parodia a la muy conocida de Isabel Pantoja, Marinero de luces. Han cometido muchos errores a caso hecho cuya finalidad es provocar la risa. ¿Tú te reirías? Si la respuesta es sí, es que podrás reconocer las pifias y corregirlas.(Puedes imprimir o copiar el texto en tu cuaderno y sobre él indicar los fallos).
Estoy hablando a solas con el mar y le pregunto yo al mar de que adonde estás tú
Y tú me prometistes de volver montá a caballo en un corcel de mar o en un tasis azul como el mar
Dime marinero, si la vistes, marinero con su traje azul marino, como el mar Qué feliz me harías, si sabieras, marinero replicar a mis demandas, con afans
Contra más lo pienso, me parece una etiopia realizable de que yo la pueda hallar Me es inverosimil de que la gente murmure de que ocurra lo que pase, me da igual
"Marinero, no te embarques, marinero en negocios sucios, como el mar Marinero, qué pocas luces tienes, marinero, como el mar"
Andé un cacho de trecho detrás de tí y aunque hacen años de que regresé no me satisfació de volver
Mi errar jamás te produció dolor y prefiristes el querer de amor de uno de sangre azul, como el mar
El jugador uruguayo del
Liverpool insultó a el jugador del Manchester Patrice Evra
EUROPA
PRESSLondres20/12/2011 21:51Actualizado:20/12/201121:55
El delantero uruguayo del Liverpool Luis Suárez
ha sido sancionado con ocho partidos de suspensión y una multa de 40.000 libras (47.9000 euros) por un insulto racista
contra el jugador del Manchester United Patrice Evra, según anunció este martes
la asociación inglesa de fútbol (FA).
La FA confirmó en su web que una comisión halló
culpable a Suárez por utilizar un insulto racista en referencia al color de
piel de Evra en un partido de la Premier League, celebrado el pasado mes de
octubre.
Suárez, queafirmó
no haber insultado al francés, podrá apelar la decisión.
En esa escuela
franquista sin primicias aún de la democracia reciente, un aula -imagínese- con
mueblerío machadiano (inclinados pupitres con asiento para tintero, ajada reprentación
con los límites sagrados de España, broncínea cruz y sillamen cojitranco), por
sus amplísimos ventanales de falleba grisuras otoñales, y un maestro mudo al
arregosto de la estufa de hierro. Como
aves de corral en su palo, dos hermosas docenas de pupilos en stand by asentían
al ramaje movido de los plátanos.
Todos prestos para
recibir por las bravas, sin pila ni
padrino, bateo -civil e incivilizado a
la vez-. El Cabra (por aceleración), El Mona (por rima de apellido), Huesos ( por hetiquez),
Preñao (por lobanillo en oreja), Dumbo (por poca imaginación), Canuto (por
paragoge ), Chino (por ángulo de ojo), Chichipán (por cacofagia), Tío Calambre
(por convulsión)… De esta manera todos. El oficiante de estos apodos-insultos era
un mayorote espigado con tanta guasa como mala sombra. Así que venía una pobre
víctima al colegio por primera vez, Juanito XXX torciendo los ojos e imponiendo
las manos sacramentaba el acto: “A este lo llamaremos …Cu-er-vo.” Y mil
gracietas hacía con gestos y palabras hasta convencer a su cohorte nutrida y a
todos en general del acierto. Los sufridos insultados pronto masticaban la
bajeza y daban un nombre al afrentador: Ba-na-na (por lo de la canción). Corría
El Banana descalzo más que el resto con Chirucas; mantenía a caponazos a los
tristes galeotes.
Había, empero, una
regla entre colegas: nunca un insulto innecesario entre hermanos, nunca
malgastar una bala, nunca la injusticia sobre débiles; y quien lance uno,
otro bien amasado. Como escorpiones, se guardaba el veneno solo para casos de
necesidad extrema, y no había otra necesidad.
Los insultos han
sido poco estudiados, poco compendiados, nada enseñados aunque muy
reproducidos. He aquí la paradoja. Son aprovechables despojos gustosísimos que,
además de color, señales fóricas mandan al historiador, al etnólogo, al filólogo,
al médico –sí, sí-, al semiólogo, al curioso o al malévolo. Ello es por su
origen y finalidad (pueden ser tallados como sílex para aquello que la lengua
diestra demande –y ya sabemos que demandas hay imperiosas que deben atenderse
allá donde aquella se encuentre: zoología, medicina, botánica, religión, cine,
literatura… -).
La importancia de
los animales, tan parecidos a los hombres –hoy se sabe que ciertos gusanos
primitivos comparten hasta el treinta por ciento del genoma con el homo faber-,
la importancia de los animales, digo, es bien conocida. Hay ratas, cerdos,
burros, cabras piojos, liendres, sanguijuelas, garrapatas, ballenas…tan iguales
al hombre superior que estas palabras son más utilizadas en su torcida
intención que con su recto sentido.
También lo es la
huerta y el monte (almendrón, melón, alcornoque, zanahorio…), los defectos
físicos y enfermedades (loco, hidropésico, cabezón cojo, manco, tuerto, bizco,
sordo, desmedrado, depresivo, sidoso, tuberculoso…); defectos morales
(receloso, avariento, lujurioso, verde, extravagante, raro, insociable), la
raza u origen (gitano, negro, payo, chino, andaluz), la religión (hereje,
apóstata, judas, barrabás, beato), la profesión (basurero, chatarrero, feriante,
leguleyo), la situación social o económica (pelafustán, pelado, señorito), la
delincuencia (violador, ladrón, estafador, maltratador), la política (fascista,
comunista, franquista), etc.
La clasificación es
compleja y realmente podría realizarse atendiendo a los criterios aplicados a
las variedades lingüísticas a las que pertenecen (criterio cronológico,
geográfico, social –insultos cultos o coloquiales, de hombres o mujeres,
de jóvenes…- o al diafásico o de uso). El último es el más potente pues la ocasión
hace al insulto: si una comunidad, o un hablante único, lanza a las nubes un
palabro con la inconsciencia y volumen necesarios se convertirá en
granizo con suficiente masa como para abollar armaduras.
No se puede
despreciar con un canto rodado extraído de arroyuelo y desgastado por empuje
constante del abuso; hay improperios que tan delicados se hayan que no tienen
carga negativa, hasta se utilizan como halagos (cabrón, bestia, demonio, o hijo
de …,). Han pasado a ser meras denostaciones inertes, como alas de mariposa sin
escamas. Las injurias verbales son marcadores de la verbodiversidad del espécimen
parlante. Un consejo se impone: dosificarlos restrictivamente y renovarlos, o
se quedará el ofendido sin medicina para combatir escarnios.
PARA
LEER MÁS:
Stephen Burgen,La
lengua de tu madre. El libro de los tacos e improperios de Europa,traducción
de P. Elías y C. Boune, Barcelona, Planeta, 1997, 244 págs.
Pancracio Celdrán,Inventario
general de insultos,Madrid,
Ediciones del Prado, 1995, 364 págs.
Gregorio Doval,Florilegio
de frases envenenadas. Una antología de la maledicencia, Madrid, Ediciones
del Prado, 1996, 368 págs.
Juan de Dios Luque, Antonio Pamies y Francisco José Manjón,El arte del insulto. Estudio
lexicográfico, Barcelona, Ediciones Península, 1997, 204 págs.
Albert Om,El
nom del porc. Els 533 millors insults y disbarats de 20 anys de democràcia,
Barcelona, Edicions La Campana, 1997, 256 págs.
NOTA BENE: Quede para
una reflexión futura el alcance de los métodos de formación de palabras
(derivación, composición, parasíntesis) en el denuesto. Adelántese que si la
alacena está vacía, un afijo puede fastidiar más de lo que se pudiera alcanzar
por otros medios (particularmente los físicos, que siempre deberán ser
evitados). Un –illo, -ucho, -ingo, -ón , -arro… (mediquillo, maestrucho,
señoritingo, borricón, tontarro.
Y a la hora difícil
de responder con frialdad a ultraje siempre habrá que sacar el dedo para
comprobar de qué dirección sopla el viento, que pudiera acontener que el salivazo
torne al rostro propio, lo que sucede siempre que se devuelve agravio
atendiendo a la raza del otro, a su sexo o a su condición social o física. Se
impone la inteligencia; no nos ocurra como al jugador de fútbol de la noticia
inicial, que por faltarle vocabulario y hallarse sobrado de villanía ha escupido en su propia cara. Entiende bien
lo que aquí se dice, que más es defensa de palabra certera y vocabulario
genuino que de vil insulto.
ACTIVIDADES
1) Pregunta a tus mayores
(abuelos preferentemente) por los tipos de palabras que ellos conocen como
insultos (no tienen por qué ser “fuertes”). Pueden pertenecer al castellano o en
valenciano. Anótalas en tu cuaderno.
2) Busca en libros
o Internet diez insultos que te llamen la atención por su significado o rareza.
3) ¿Son los
insultos palabras necesarias en una lengua? ¿Qué información (nivel de cultura, personalidad...) aportan de la
persona que utiliza unos u otros? Responde
con una extensión de entre cinco y diez líneas).
4) Mira con
atención los vídeos; seguramente conocerás el programa y a su
protagonista. Anota los insultos que puedas; se trata de que veas que el
lenguaje refleja la creatividad de la comunidad que lo sustenta. Por cierto,
gran parte del vocabulario que utiliza José Mota responde al habla particular
que se hace o hacía del castellano en Castilla-La Mancha dentro del ámbito
rural; el humor aflora porque estas palabras nos son raras y nos resultan
graciosas por lo extravagantes aunque en su ámbito no lo fueran en absoluto.
5) En el texto de la entrada hay algún error ortográfico, señálalo; tendrás una nota adicional.
6) Copia a partir de los vídeos anteriores el mayor número de insultos que aparezcan; después averigua si aparecen en el diccionario (búscalos en rae.es); finalmente, apréndete de memoria el mayor número de ellos que puedas para decirlos en clase.